Thursday, July 21, 2011

Caso de estudio de a Universidad de Harvard “El experimento de Mondragón”

La empresa moderna como corporación ha evolucionado radicalmente desde sus antiguas raíces en una forma con poca relación con el propósito original, tal como se entiende por los historiadores. En la actualidad, la corporación de negocio típico es una entidad en que los accionistas buscan la máxima rentabilidad, los sindicatos buscan el máximo salario y beneficios y los gerentes luchan por sueldos y bonos al máximo. Las necesidades de la sociedad en general parecen ser ignoradas en esta dinámica. De hecho, la fórmula parece apuntar en una dirección que puede sólo conducir a problemas que están fuera de los tres elementos competitivos de la empresa moderna; la crisis económica reciente parece confirmar las fallas profundas en el actual concepto de la corporación de negocios. Muchos investigadores calificados desde Berle y Means en California (1931) a LCB Gower en Londres (1954) o de Naomi Klein, en Toronto (2007) nos han advertido que las grandes corporaciones empresariales van más allá del control de cualquier gobierno y se han convertido en una amenaza para el mundo y para la sociedad misma. La conceptualización de una corporación.  De acuerdo con Gower, una empresa no es simplemente una "cosa" como un edificio que pertenece a alguien. Se trata de un grupo de personas asociadas en un propósito común, de alcanzar un acuerdo sobre la meta. La empresa moderna depende claramente de la sociedad de muchas maneras. Es hora de reconocer esta dependencia y volver a conceptos anteriores mediante los cuales las empresas tienen un propósito público claro. Hoy en el mundo desarrollado, donde las empresas tienen un rol más global, el desempleo se está convirtiendo en una amenaza importante para la estabilidad social. El MIT tiene este dilema como razón de ser. Muchos líderes empresariales dicen que el desempleo es un problema para los gobiernos, pero esto no es tan así, el desempleo es mas que todo un problema para las sociedades modernas. El hecho de que una empresa como Microsoft, por ejemplo, podría tener miles de millones en pérdidas y en consecuencia tener que despedir a miles de trabajadores en un momento de recesión, sería negligencia en el cumplimiento de su responsabilidad pública. De acuerdo con este concepto, en una  sociedad moderna o de mercado, la creación de empleo forma parte de la misión misma de la empresa. La mejor respuesta a este problema en el mundo real, y un caso de estudio en Harvard es: Mondragón, la Corporación Cooperativa. Esta empresa comenzó en el País Vasco en España en 1956, con el claro propósito desde un principio de  crear empleos para la sociedad. Para los cinco jóvenes fundadores fue ayudar a su comunidad rural a sobrevivir en tiempos de crisis. La supervivencia de la comunidad y la creación de empleo es el explícito propósito público de Mondragón. En los últimos sesenta años, esta empresa de negocios ha crecido exponencialmente. De cinco trabajadores a más de 100.000. Desde sus primeros años, esta corporación ha adoptado la mayoría de los métodos de las corporaciones de negocios más exitosos, como el modelo de Mitsubishi. Mondragón ha buscado la mejor tecnología disponible y establecer una serie de centros de investigación propios. Crearon su propio banco evitando así la dependencia de la ceguera de los mercados de valores. Además no se refugió en su país de origen, sino que se amplió a nivel mundial en 26 países. Una de las responsabilidades más básicas de una personalidad jurídica es la creación de empleo que es una necesidad fundamental en cualquier sociedad. La Corporación Mondragón es sorprendente ya que en su plan estratégico anual, por lo general incluye la generación de nuevos puestos de trabajo Corporaciones globales más grandes, en cambio, desarrollan estrategias para incrementar los ingresos a través de la reducción de puestos de trabajo. Directivos de las empresas argumentan que una estrategia de "creación de empleo" necesariamente conduce a la ineficiencia y las pérdidas. Sin embargo, la prueba empírica sugiere lo contrario. En 2006 y 2007 las corporaciones globales más grandes experimentaron una disminución de los ingresos. Mondragón, en cambio. tuvo un aumento de los ingresos de U$15 mil millones a US $ 17 mil millones de dólares, es decir un aumento de más del 13%. En Mondragón siempre está el concepto para los trabajadores de una participación en los beneficios. Durante este período, la mano de obra total en Mondragón pasó de 83.000 a 103.000. Una razón por la cual Mondragón tiene una gran libertad de operación en comparación con las empresas convencionales. es que no depende de los mercados de valores, para tener capital. Su financiamiento lo obtiene  en su banco asociado y de trabajadores accionarios, así como préstamos comerciales. Mondragón contrasta radicalmente con la mayoría de las grandes corporaciones empresariales globales. Este conglomerado incluye más de 100 empresas que producen una gran variedad de productos desde la industria automotriz, frigoríficos, productos alimenticios, etc. Un banco asociado, una universidad y una serie de empresas dedicadas a la investigación y centros que están unidos entre sí, en una red corporativa que sigue las directrices generales acordadas en el Congreso General que se celebra cada cuatro años y sometida a votación por los representantes de los todas  las empresas. En España, la gran mayoría de los trabajadores de Mondragón son accionistas. Cada negocio o empresa tiene su propia junta directiva elegida por los accionistas trabajadores. Aproximadamente el 20 % de los beneficios van a los trabajadores y el 70 % restante se reinvierte dentro de la corporación. El restante 10 por ciento se destina a proyectos comunitarios que incluyen la universidad. Además de la participación en los beneficios, Mondragón también incluye compartir las "pérdidas".  En lo que respecta a la seguridad del empleo, no hay obligación legal de retener a los trabajadores, sino que son puestos de trabajo efectivamente garantizados. Si hay una redundancia en una empresa, los trabajadores despedidos tienen derecho al trabajo disponible en las otras empresas asociadas.

Bernardo Javalquinto
Economista


Sunday, July 3, 2011

Chile debe mejorar la calidad de su educación

Según el informe 2010 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Chile debe mejorar la calidad de su educación. Para el entendimiento de nuestras facultades humanas, diría don Andrés Bello “que el verdadero placer del conocimiento esta reservado para aquellos que entienden del goce de un buen libro y de poder aprender un poco más. Pero la difusión del verdadero conocimiento no es para todos, está guardada sólo para aquellos que quieren recibirla” eso es verdad en todas las sociedades hay gente que quiere estudiar y aquellos que no. También quizás para la época era aplicable y hoy uno de los debates se centra en el tema de la educación, pero no confundamos la educación convencional con el verdadero conocimiento. Si a uno le enseñan en las aulas educacionales que hay tantas cosas que son para el bien de la sociedad, ¿Por qué insistimos que el único camino para equilibrar la compensación de los ingresos es sacrificar a los miles de trabajadores que viven el día a día con todo y familia y perdemos la dignidad por el pseudo bien "solidario de la nación"?, ¿Es este el único camino? Quiero citar textualmente una parte del célebre discurso de don Andrés Bello en la inauguración de la casa de estudios de la Universidad de Chile: "En este punto, para no repetirme copiaré las palabras de un sabio inglés que me ha honrado con su amistad, ha sido para el Dr. Nicolás Arnott una preocupación el creer que las personas instruidas así en las leyes generales tenga su atención dividida, y apenas les quede tiempo para aprender una cosa perfectamente. Lo contrario, sin embargo es lo cierto; porque los conocimientos generales hacen más claros y precisos los conocimientos particulares. Los teoremas de la filosofía son otras de las tantas llaves que nos dan entrada a los más deliciosos jardines que la imaginación puede figurarse; son una vara mágica que nos descubre la faz del universo y nos revela infinitos objetos que la ignorancia no ve. El hombre instruido en las leyes naturales está, por decirlo así, rodeado de seres conocidos y amigos, mientras el hombre ignorante peregrina por una tierra extraña y hostil". ¿Será aún así o será que los más ignorantes son más felices? Aún no logro comprender los eternos debates detrás de temas tan simples de cómo entender que hay que invertir en la educación. Solamente con un diálogo sabio, profundo y con principios valóricos que pocos conocen, sellará algún día la brecha que existe entre los educados y los no educados para que exista una reconciliación hondamente digna de ser admirada para la nación que sigue siendo el país de la estrella solitaria de la región. Una Buena educación nos tiene que ayudar a ver que el pertenecer a diferentes tendencias políticas, distintos ideales o religiones no pueden y no deben constituir hoy una fuente de oposición y de tensión entre nosotros. Muy por el contrario, la paz y la dignidad que tenemos que legar a nuestros hijos son los verdaderos sentimientos que debemos compartir todos los chilenos. La odiosidad es inconducente, destructiva de valores y poco productiva. Nadie puede escapar a esa responsabilidad, nosotros somos los que debemos impulsar la búsqueda incansable del camino del desarrollo y la unidad total de nuestro país. Recordemos que es el verdadero conocimiento es el que nos ayuda a trabajar incansablemente a concretar estos objetivos comunes, seamos justos, sin una buena educación no existe el desarrollo y sin el desarrollo no existe una sociedad justa. Siendo así, ¿Estamos dispuestos a dejarnos morir en el intento, como sociedad, como país y como seres humanos? Después de todo el informe de la OCDE dice "Mejorar la calidad del capital humano es importante para Chile para aumentar su productividad, aumentar el empleo y los ingresos y junto con ello disminuir las desigualdades de ingresos entre los ciudadanos" si esa entidad sostiene esa opinión y de esa envergadura, en lo personal sería bueno seguir su recomendación.
Bernardo Javalquinto, Economista